Siendo honestos, muchos nos despertamos con un poco de agobio. Sin embargo, seguimos adelante con el día: trabajo que hacer, familia que cuidar, responsabilidades que no esperan. Sin embargo, debajo de todo, hay una pesadez que persiste.
Con frecuencia, es la lenta acumulación de pequeñas cosas con el tiempo: decepciones sin resolver, oportunidades que se nos escaparon de las manos, el dolor de una relación rota, presiones financieras y oraciones que parecieron no ser respondidas, lo que deja a muchas personas con una sensación de amargura ante la vida.
Y eso es lo que pasa con la amargura: se forma gradualmente. Pero uno sigue adelante porque es necesario. Se mantiene fuerte por los demás. Sin embargo, en algún punto del camino, la esperanza se siente más lejana. Quizás te preguntes: “¿Cuándo cambiarán las cosas? ¿Por qué parece que las mismas dificultades vuelven? ¿Cambiará algo realmente?”. Cuando esos sentimientos no se liberan, comienzan a moldear la forma en que ves todo.
Por eso la limpieza espiritual es tan importante. Así como el agua purifica el cuerpo, hay momentos en que el alma también necesita purificarse para liberar aquello que ha estado almacenado por tanto tiempo.
Estamos en la penúltima semana de la Cadena de Oración: 7 Viernes de Purificación Espiritual con las 7 Aguas Consagradas. «Esto ha sido más que una serie de reuniones; ha sido un camino de renovación».
Este viernes, acompáñanos en la Iglesia Universal y trae una botella de agua, porque recibirás una gota de agua consagrada del lago.
Esta agua consagrada simboliza una vida transformada, a diferencia del agua amarga de las frustraciones, las pérdidas y el dolor acumulado. Habla de un nuevo comienzo. Así como el agua purifica, refresca y restaura, esta gota consagrada te da la oportunidad de liberar aquello que te ha estado frenando.
Un nuevo capítulo puede comenzar. A veces, solo se necesita la decisión de dar un paso adelante con fe para que algo mejor pueda surgir.
Evento: 7 Viernes de Limpieza Espiritual con las 7 Aguas Consagradas
Día y hora: Viernes 20 de febrero a las 19:30 h (también a las 7:00 h, 12:00 h y 16:30 h)
Lugar: En la Iglesia Universal en español