La familia de Umar Dumbuya, de 18 años, le rindió un emotivo homenaje tras su trágica pérdida de vida durante una expedición del Premio Duque de Edimburgo.
Umar, de Londres, se encontraba de excursión cerca de Glasbury, en Powys, cuando tuvo dificultades en el río Wye el 30 de junio. Los servicios de emergencia, incluyendo policía, bomberos, equipos de rescate de montaña y el Servicio Aéreo de la Policía Nacional, llevaron a cabo una intensa búsqueda tras recibir informes de que un joven había caído al agua y no se le encontraba. Lamentablemente, su cuerpo fue recuperado posteriormente.
En un comunicado, la familia de Umar expresó: “Estamos desconsolados por la pérdida de nuestro hijo, hermano y nieto. No hay palabras que puedan describir el dolor que sentimos como familia. Umar era un chico cariñoso y todos los que lo conocieron lo echarán mucho de menos. Siempre lo recordaremos por su bondad, calidez y sentido del humor”.
El instituto Leyton Sixth Form College, donde Umar estudiaba, expresó la profunda tristeza de su comunidad por su fallecimiento.
Es difícil imaginar el dolor que siente su familia. Tan solo unas horas antes, esperaban que regresara a casa con historias de su expedición. En cambio, sus vidas cambiaron para siempre.
Para los seres queridos de Umar, este era un día cualquiera que se convirtió en una pesadilla inimaginable. Ningún padre se despierta pensando que será la última vez que vea a su hijo.
Historias como esta nos recuerdan lo frágil que puede ser la vida. Hacemos todo lo posible por proteger a quienes amamos. Los padres enseñan a sus hijos a ser prudentes. Los esposos y las esposas se cuidan mutuamente. Nos aseguramos de que nuestros seres queridos hayan llegado sanos y salvos, les recordamos que conduzcan con cuidado y los animamos a mantenerse a salvo. Estas son expresiones naturales de amor.
Sin embargo, a pesar de nuestros mayores esfuerzos, hay situaciones que escapan por completo a nuestro control. No podemos estar con nuestra familia cada momento del día, ni podemos prevenir todos los accidentes, todos los peligros ni todos los imprevistos.
Si bien la protección humana tiene límites, el cuidado de Dios no conoce fronteras. Él ve lo que no podemos ver, va donde no podemos ir y vela por nuestros seres queridos, incluso cuando están lejos. Encomendar nuestra familia a Dios no significa vivir con miedo, sino reconocer que su protección es mayor que la nuestra.
Este viernes 10 de julio, participa en la Oración por la Protección de la Familia en la Iglesia Universal en español. Trae los nombres de tus seres queridos y únete a este momento especial, mientras pedimos a Dios que guíe, fortalezca y cuide de nuestras familias.
Evento: Oración por la Protección de la Familia
Día y hora: Viernes 10 de julio a las 19:30h (también a las 07:00h, 12:00h y 16:30h)
Lugar: En la Iglesia Universal en español
Fuente: https://www.bbc.co.uk/news/articles/c0jylnl1ldeo