El Espíritu Santo es la fuente de la fe. No es algo que se gana con buen comportamiento, logros personales u obras de caridad. Por eso, nuestra relación con Dios debe protegerse cuidadosamente. Cuando esta conexión espiritual se mantiene pura y sincera, podemos disfrutar de una verdadera comunión y comunicación directa con Él.
La fe es la clave de la victoria. Por eso, las fuerzas negativas intentan constantemente debilitarla, a menudo sembrando dudas y confusión en la mente. Una de sus tácticas más comunes es hacer que el mundo parezca más atractivo. El mundo se presenta como emocionante, glamoroso y lleno de promesas. Ofrece placer, éxito y reconocimiento. Sin embargo, su gloria es temporal. Lo que hoy parece impresionante puede desvanecerse rápidamente mañana.
La Biblia nos da un claro ejemplo de esto en el rey Salomón. Fue el hombre más sabio que jamás haya vivido y poseía riquezas inimaginables. Aun así, su corazón se desvió. A pesar de toda su sabiduría, las atracciones del mundo lo corrompieron gradualmente. Su historia nos recuerda que la inteligencia y las riquezas por sí solas no son suficientes para preservar la fe.
Sin embargo, el Reino de Dios es eterno y está preparado para quienes son salvos. Por eso Dios nos da el Espíritu Santo: para guiarnos, fortalecernos y ayudarnos a mantener nuestra fe pura. El apóstol Pablo destaca la importancia de esto cuando escribe: “guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe” (1 Timoteo 1:19).
Cuando los pensamientos negativos o las ideas erróneas intentan arraigarse en nuestra mente, debemos enfrentarlas con fe. Ignorarlo solo les da espacio para fortalecerse. La fe debe protegerse y ejercitarse activamente. Al hacerlo, salvaguardamos lo más importante: la salvación de nuestras almas.
Para profundizar tu comprensión de la salvación, únete a nosotros este miércoles para nuestro Estudio Bíblico de la Escuela de Fe en la Iglesia Universal en español. No olvides traer tu Biblia.
Evento: Estudio Bíblico de la Escuela de Fe
Día y hora: miércoles 7 de enero a las 19:30 h (también a las 7:00 h, 10:00 h y 15:00 h)
Ubicación: En la Iglesia Universal en español