Reunión Especial de Domingo con el Obispo Celso Junior

El pasado domingo, el Obispo Celso Junior comenzó la reunión con un mensaje poderoso:
ā€œEn todos los lugares a los que voy, he estado compartiendo esto, y creo que este mensaje es aplicable para todos nosotros. Si escuchas atentamente, cambiarĆ” tu vida para bien. Si lo desprecian, podrĆ­a cambiar tu vida para mal.ā€

A medida que pasa el tiempo, el mundo se va dividiendo cada vez mƔs. Vemos divisiones en todos los aspectos de la sociedad: paƭses, ciudades, barrios y concejos. Las personas estƔn separadas por clase, edad, gƩnero e incluso nuevas leyes que otorgan a los individuos la libertad de elegir sus caminos. Estas divisiones pueden tener importancia para la sociedad, pero a los ojos de Dios, solo hay dos grupos que realmente importan: los salvos y los no salvos.

JesĆŗs ordenó: ā€œId por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.ā€ (Marcos 16:15).

Dios no ve las divisiones terrenales que las personas crean. Su palabra lo deja claro: los que creen y son bautizados serĆ”n salvos. Esta es la preocupación principal para Dios, y deberĆ­a ser tambiĆ©n para nosotros, ya que todo lo demĆ”s en este mundo pasarĆ”. Cada persona debe reflexionar sobre a quĆ© grupo realmente pertenece. Si JesĆŗs regresara hoy, ĀæirĆ­as con Ɖl o quedarĆ­as atrĆ”s? Muchas personas creen que ser una buena persona o realizar buenas acciones es suficiente para ser aceptado por Dios. Sin embargo, el Obispo enfatizó que simplemente reclamar la salvación no te hace salvo. Todos deben examinarse a sĆ­ mismos: ā€œSi tu tiempo llegara hoy, Āædónde estarĆ­as?ā€

En el mundo fĆ­sico, las personas siguen sus rutinas diarias—trabajando, comiendo y desplazĆ”ndose. Pero en el mundo espiritual, se libra constantemente una batalla invisible. Cada dĆ­a, las personas se cruzan entre los grupos de los salvos y los no salvos. Alguien puede despertarse por la maƱana siendo de un grupo e irse a dormir perteneciendo al otro grupo.

Este reunión instaba a aquellos que despertaron en el grupo equivocado a irse a casa en el grupo correcto.

La Biblia proporciona ejemplos de personas que cambiaron de grupo:
• El rey David, un hombre conforme al corazón de Dios, cometió adulterio y asesinato, pasando del grupo de los salvos al de los no salvos.

• Pedro, uno de los discĆ­pulos de JesĆŗs, lo negó y momentĆ”neamente cayó en el grupo de los no salvos. Sin embargo, se arrepintió y regresó al grupo de los salvos, permaneciendo fiel hasta el final.

Estos ejemplos ilustran que todos los días, las personas cambian entre estos dos grupos. Es un recordatorio de la importancia de la perseverancia. El Obispo enfatizó que Dios usa a Su pueblo para evangelizar porque las fuerzas negativas intentan constantemente alejar a los creyentes del grupo de los salvos. Por lo tanto, la vigilancia espiritual es esencial.

ā€œY yo rogarĆ© al Padre, y Ɖl os darĆ” otro Consolador para que estĆ© con vosotros para siempre.ā€ (Juan 14:16)

Confiar Ćŗnicamente en la fuerza personal no es suficiente para permanecer en el grupo de los salvos. La presencia del EspĆ­ritu Santo no es opcional—es una necesidad.

La reunión concluyó con un llamado al Altar para aquellos que reconocieron que estaban en el grupo equivocado y para aquellos que aún no habían recibido el Espíritu Santo. Este poderoso mensaje sirvió como una llamada de atención, instando a todos a reflexionar, a arrepentirse y asegurarse de estar en el camino correcto antes de que sea demasiado tarde.