“¿Por qué sigo sin llegar a donde quiero?”

Missing Target

¿Alguna vez te has parado a preguntarte si lo que haces a diario te está llevando hacia la vida financiera o profesional que deseas?

Muchas personas tienen grandes sueños: una mejor carrera, estabilidad financiera, un negocio próspero o quizás una sensación de plenitud. Sin embargo, esas mismas personas a menudo se preguntan, año tras año: “¿Por qué sigo sin llegar a donde quiero?”.

La verdad suele ser bastante simple. Pasan más tiempo deseando que haciendo.

Desear un ascenso, ahorrar, un mejor estilo de vida. Cualquiera puede desear algo. Pero desear por sí solo nunca saldó una deuda, creó un negocio ni obtuvo una titulación. El progreso proviene de lo que la gente intenta evitar: la disciplina diaria, los hábitos constantes y la disposición a tomar decisiones incómodas pero necesarias.

Demasiados se comportan como niños impacientes, dando vueltas en el suelo, sintiéndose frustrados, esperando que alguien o algo lo arregle todo por arte de magia. Algunos incluso esperan que una simple oración, un mensaje motivador o un golpe de suerte transforme repentinamente sus vidas. Pero en el fondo, sabemos que la vida no funciona así.

En Lucas 9:23, Jesús dice: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.” En otras palabras: la oportunidad está abierta para todos. Las bendiciones, la protección y la guía de Dios están disponibles para todos, pero hay una condición.

Algo debe cambiar. Hay un compromiso diario, y lo mismo ocurre con tus finanzas y tu carrera.

No avanzas haciendo solo lo que te parece fácil o agradable. Creces cuando haces lo necesario, incluso cuando es difícil, fuera de tu zona de confort o te toma más tiempo del esperado.

Así que pregúntate:

  • ¿Mis acciones me están acercando a la estabilidad financiera o al éxito profesional?

Si tu respuesta es “no”, hoy es el momento perfecto para empezar.

Quizás puedas empezar por decidir unirte a nosotros los lunes para el Clamor para que las Murallas Caigan.

Todo muro que se interpone entre tú y tus metas, que te desanima o te crea obstáculos, puede derrumbarse cuando das un paso de fe.

Esta es tu oportunidad de dejar de desear el cambio y empezar a avanzar hacia él.

Evento: 8.º Clamor para que las Murallas Caigan
Día y hora: Lunes a las 19:30 h (también a las 7:00 h, 12:00 h y 16:30 h)
Lugar: En la Iglesia Universal en español