Hay momentos en la vida en que la justicia humana se siente dolorosamente lenta. Puede que tengas un caso que ha pasado por muchas manos —la tuya, la de un abogado y tal vez incluso la de un juez—, pero la respuesta no ha llegado. La espera puede ser agotadora. La duda se cuela, la esperanza se debilita y la sensación de injusticia puede resultar abrumadora, especialmente cuando crees que tu causa es justa.
En estos momentos, es común sentirse impotente. El papeleo, las audiencias, los plazos y los retrasos a menudo nos recuerdan las limitaciones de los sistemas humanos. Incluso cuando las personas actúan con buenas intenciones, la justicia humana es susceptible a errores, retrasos y restricciones.
Sin embargo, hay un Juez accesible a todos y que nunca falla: Dios. La Biblia lo presenta como el Juez Justo, recto en todos sus caminos. “El Juez de toda la tierra, ¿no hará justicia?” (Génesis 18:25). A diferencia de los tribunales humanos, Dios nunca se demora, confunde ni es injusto. Él ve lo oculto, conoce la verdad en su totalidad y juzga con perfecta imparcialidad.
En las Escrituras, encontramos numerosos ejemplos de cómo Dios defiende la causa de individuos y naciones enteras. Juzgó a favor del pueblo de Israel cuando fue oprimido en Egipto, liberándolo con poder y victoria (Éxodo 3:7-8). Defendió a David de la persecución injusta, otorgándole el triunfo sobre sus enemigos (1 Samuel 17). El salmista declara: “Porque el Señor juzgará a su pueblo, y tendrá compasión de sus siervos.” (Salmo 135:14). Una y otra vez, Dios ha demostrado ser quien interviene cuando las soluciones humanas son insuficientes.
Con esta fe, te invitamos a traer una copia de cualquier caso pendiente o causa sin resolver a la Iglesia Universal en la reunión de Prosperidad con Dios. A través de la oración, pondrás tus preocupaciones en manos del Juez Justo.
Cuando los asuntos parezcan demasiado complejos, demorados o pesados, recuerda: Dios es la máxima autoridad, y ningún caso es demasiado difícil para Él.
Evento: Reunión de Prosperidad con Dios
Día y hora: Lunes a las 19:30 h (también a las 7:00 h, 12:00 h y 16:30 h)
Ubicación: En la Iglesia Universal