El Centro de Convenciones Fórum en Santiago del Estero, Argentina, recibió a más de 3.600 personas el 4 de junio para la segunda edición del Encuentro Familiar, un evento organizado por la Iglesia Universal para fortalecer a las familias a través de la fe y el apoyo espiritual.
Personas de diversas comunidades de la provincia se reunieron para el encuentro, que fue posible gracias a la dedicación de más de 300 voluntarios. El evento fue dirigido por el obispo Júlio y Viviane Freitas.
Durante el encuentro, el obispo Júlio compartió un mensaje sobre la importancia de la paz de Dios en la familia. Reflexionando sobre Mateo 11:28-30 y Santiago 4:1, explicó que muchos conflictos comienzan cuando las personas permiten que las emociones tomen el control en lugar de buscar la guía de Dios.
“Más importante que tener razón es tener paz”, dijo el obispo Júlio a los presentes.
Explicó que la paz de Dios no es la ausencia de problemas, sino una fortaleza que permite tomar mejores decisiones, superar conflictos y afrontar los retos diarios sin dejarse llevar por las emociones.
El mensaje resonó en muchos que llegaron con preocupaciones y cargas personales. Durante el evento, los participantes recibieron orientación práctica sobre el perdón, la reconciliación y la renovación espiritual, pilares fundamentales para relaciones más sanas en el hogar.
Entre los presentes se encontraba Celeste, quien comentó que se marchó sintiéndose más ligera que cuando llegó.
«Vine con muchas preocupaciones, pero durante la reunión encontré consuelo y guía», compartió.
Para Anderson, el Encuentro Familiar fue una experiencia completamente nueva. Participaba por primera vez y describió el evento como extraordinario; dijo que las enseñanzas recibidas le brindaron paz y felicidad.
Gonzalo también reflexionó sobre el impacto del mensaje, explicando que abordaba justo lo que necesitaba espiritualmente. «La principal lección para mí fue dejar de lado mi propia voluntad y priorizar la voluntad de Dios», afirmó. “Todo lo que escuché hoy fue necesario. Ahora, mi principal objetivo es poner en práctica lo aprendido.”
Al concluir el evento, el Encuentro Familiar volvió a destacar la importancia de la fe, la unidad y la paz de Dios para fortalecer a las familias. Miles de personas regresaron a casa con enseñanzas prácticas, una fe renovada y una mayor determinación de aplicar lo aprendido en su vida diaria.