Los celos suelen considerarse una emoción “normal” en las relaciones. Sin embargo, un caso ocurrido en el Reino Unido demuestra que, si no se controlan, pueden derivar en algo mucho más grave.
En 2022, Alice Wood, entonces una estudiante de 23 años, fue declarada culpable del asesinato de su prometido, Ryan Watson. La tragedia ocurrió cerca de su casa tras una fiesta de cumpleaños, convirtiendo lo que debería haber sido una noche normal en un suceso devastador.
Los fiscales declararon ante el Tribunal de la Corona de Chester que Wood “perdió los estribos” durante una discusión. Acusó a su prometido de coquetear con otra mujer y, momentos después, lo atropelló con su coche. Aunque alegó que fue un trágico accidente y que no se dio cuenta de que estaba atrapado bajo el vehículo, el jurado la declaró culpable de asesinato.
Es un caso profundamente angustioso. Sin embargo, por impactante que sea, pone de manifiesto un problema más amplio: estas situaciones no son tan raras como muchos creen.
En todo el Reino Unido, la violencia doméstica sigue siendo un problema grave y persistente. Según la Oficina Nacional de Estadística, alrededor de 2,1 millones de personas sufrieron violencia doméstica en el año que finalizó en marzo de 2023. Estas cifras demuestran la verdadera magnitud del problema.
Si bien los celos no siempre se registran como una categoría específica, suelen estar estrechamente relacionados con lo que la ley define como comportamiento coercitivo o controlador. Esto puede incluir vigilar los movimientos de la pareja, aislarla de amigos o familiares, hacer constantes acusaciones de infidelidad o controlar la comunicación y las interacciones sociales.
Por ello, los celos pueden ser uno de los problemas más dañinos en una relación. A menudo tienen su origen en la inseguridad, el miedo a la pérdida o traumas emocionales del pasado. Incluso en relaciones sanas, ciertas situaciones, como entablar amistades con otras personas o la falta de apoyo emocional, pueden intensificar estos sentimientos.
Sin embargo, es fundamental comprender un punto clave: ninguno de los miembros de la pareja es responsable de gestionar la inseguridad del otro. Si bien algunas acciones pueden provocar celos involuntariamente, no justifican el comportamiento controlador y mucho menos el abuso.
Por ello, es importante reconocer cuándo se cruza un límite. Si tú o alguien que conoces está sufriendo este tipo de comportamiento, debe tomarlo en serio.
Algunos pasos clave para proteger tu bienestar incluyen:
Asimismo, conviene recordar que los celos no surgen de la nada. A menudo están ligados a problemas emocionales más profundos, como el miedo al abandono o experiencias pasadas no resueltas. Comprender esto puede ser el primer paso hacia el cambio.
La buena noticia es que el cambio es posible. La Terapia del Amor está para ayudar a las personas a comprender los desencadenantes emocionales, recuperar la confianza y desarrollar relaciones respetuosas basadas en la confianza.
Para quienes buscan mejorar su relación o superar desafíos como los celos, se llevará a cabo una sesión especial de la Terapia del Amor durante la Semana Santa con el tema “La Fortaleza y la Debilidad de los Celos”, que ofrecerá perspectivas y estrategias para gestionar los celos de forma constructiva. Con el apoyo adecuado, podrás aprender a manejar la inseguridad, sanar heridas del pasado y construir relaciones más sanas y equilibradas.
Evento: Terapia del Amor
Día y hora: Todos los jueves a las 20:00
Lugar: Catedral de los Milagros, Teatro Rainbow, 232 Seven Sisters Road, Finsbury Park, Londres, N4 3NX
Fuentes: