Olvidar dónde dejaste las llaves, repetir una pregunta o tener dificultades para recordar el nombre de alguien nos puede pasar a todos de vez en cuando. Estos lapsos ocasionales generalmente no son motivo de preocupación.
Sin embargo, si comienzan a ocurrir con más frecuencia y afectan tu vida diaria, tu comunicación o tu independencia, puede ser momento de prestar atención.
Cada año, el 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, que forma parte del Mes Mundial del Alzheimer, cuyo objetivo es crear conciencia sobre la enfermedad de Alzheimer y el impacto que puede tener en las personas, las familias y los cuidadores.
¿Qué es la enfermedad del Alzheimer?
La enfermedad del Alzheimer es la causa más común de demencia. Es una enfermedad progresiva que afecta el cerebro, causando gradualmente dificultades con la memoria, el pensamiento y otras habilidades cognitivas.
Entonces, ¿cuándo debería el olvido ser un motivo para buscar ayuda?
A medida que la enfermedad progresa, a una persona le puede resultar cada vez más difícil realizar tareas que antes hacía sin esfuerzo. Pueden tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas, reconocer personas o lugares conocidos, seguir conversaciones o recordar eventos recientes. También pueden presentarse cambios en el estado de ánimo y el comportamiento.
Es importante recordar que la demencia no es una parte normal del envejecimiento. Si bien la edad avanzada es el principal factor de riesgo, la demencia también puede afectar a personas más jóvenes.
Los problemas de memoria pueden tener diversas causas. Por eso, si tu o alguien cercano ha notado cambios continuos en la memoria o el pensamiento, es importante consultar con un médico de cabecera. Buscar asesoramiento a tiempo puede ayudar a identificar la causa de los síntomas y, si es necesario, iniciar el proceso de diagnóstico y apoyo.
En julio de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó directrices actualizadas que indican que hasta el 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse abordando los factores de riesgo modificables. Estos incluyen la inactividad física, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el aislamiento social, la hipertensión arterial, la diabetes y otras afecciones de salud.
Esto no significa que todas las personas que desarrollan demencia podrían haberla prevenido. Algunos factores de riesgo, como la edad y la genética, no se pueden cambiar. Sin embargo, cuidar de tu salud en general puede formar parte de un estilo de vida más saludable.
Si has notado cambios en tu memoria, buscar ayuda a tiempo puede ayudarte a comprender lo que está sucediendo y acceder al apoyo adecuado.
Si bien la atención médica es importante, no tienes que afrontar la incertidumbre solo. Para algunos, la oración también puede brindar consuelo y fortaleza durante un momento difícil. En la Iglesia Universal está la oportunidad de escuchar un mensaje de fe, buscar a Dios en oración y recibir apoyo espiritual para tu salud y bienestar.
Si te preocupa tu salud o la de alguien cercano, te invitamos a recibir apoyo espiritual en la Iglesia Universal en español.
Fuentes:
https://www.alzheimers.org.uk/about-dementia/types-dementia/alzheimers-disease?utm