La mayoría tomamos medidas sensatas para proteger lo que nos importa.
Cerramos la puerta principal con llave, y muchos vamos un paso más allá instalando alarmas o cámaras de seguridad para proteger nuestros hogares. Aseguramos nuestros coches y otros objetos de valor contra imprevistos, usamos contraseñas para proteger nuestra información personal y hacemos copias de seguridad de archivos importantes para no perder recuerdos preciados; la lista continúa.
Estas precauciones forman parte de la vida cotidiana y ayudan a reducir riesgos. Sin embargo, ¿con qué frecuencia nos detenemos a pensar en proteger lo que posiblemente sea el regalo más preciado que tenemos después de la salvación: nuestra familia?
A diferencia de las posesiones materiales, nuestros seres queridos son irremplazables. Sin embargo, las presiones que enfrentan las familias hoy en día son mayores que nunca. Las preocupaciones financieras, las dificultades emocionales, las malas influencias, los malentendidos y las exigencias de la vida moderna pueden debilitar lentamente las relaciones familiares. A menudo, estos desafíos se desarrollan gradualmente, casi sin darnos cuenta, hasta que comienzan a afectar la paz, la unidad y el bienestar del hogar.
Existe otra forma de protección que nunca debemos pasar por alto: la protección espiritual.
La Biblia enseña que nuestras luchas no son solo físicas, sino también espirituales (Efesios 6:12). Si bien naturalmente protegemos lo que podemos ver, es aún más importante buscar la protección de Dios contra las batallas invisibles que pueden afectar a nuestra familia.
La buena noticia es que, mediante la oración, podemos poner a nuestros seres queridos directamente en las manos de Dios.
Quizás alguien de tu familia esté pasando por un momento difícil y te duele verlo sufrir. Pero, ¿has orado intencionalmente por esa persona recientemente? ¿Has encomendado tu matrimonio, tus hijos, tus padres u otros seres queridos a Dios?
Si bien no podemos controlar todo lo que sucede en la vida, podemos elegir buscar a Aquel que es capaz de proteger, guiar y fortalecer a quienes más nos importa.
La reunión de cada viernes podría ser la oportunidad perfecta para hacerlo.
Únete a nosotros en la Iglesia Universal en español para la Oración por la Protección de la Familia, una reunión especial dedicada a encomendar a nuestros seres queridos al cuidado de Dios mediante la fe y la oración.
Evento: Oración por la Protección de la Familia
Día y hora: Todos los viernes a las 19:30h (también a las 07:00h, 12:00h y 16:30h)
Lugar: En la Iglesia Universal en español