Superando los obstáculos para alcanzar tus metas

Breaking Barriers

Al comienzo de cada año, mes o incluso semana, muchas personas se fijan metas. Desean mejorar sus finanzas, progresar en su carrera o emprender un nuevo negocio. Sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones, muchos nunca logran lo que se proponen.

¿Por qué?

Una de las principales razones es que no están preparados para los momentos difíciles. Cuando surgen desafíos, y siempre surgen, muchos se desaniman, reaccionan emocionalmente o toman decisiones que los alejan aún más de sus objetivos. La presión se vuelve insoportable y pierden el enfoque en lo que estaban construyendo.

La realidad es que toda meta valiosa será puesta a prueba. La pregunta no es si habrá obstáculos, sino cómo responderemos cuando los haya.

Podemos aprender una valiosa lección del relato bíblico de la familia de Moisés en el libro del Éxodo.

En Éxodo 1:8-10, un nuevo faraón llegó al poder en Egipto y se preocupó por el creciente número de hebreos. Su crecimiento lo hizo sentir amenazado, y comenzó a buscar maneras de detenerlo.

Esto resalta una verdad importante: el crecimiento suele atraer oposición. Cuando uno empieza a progresar en la vida, no todos lo celebran. Ya sea que estés mejorando económicamente, buscando una nueva oportunidad o trabajando para alcanzar una meta personal, puedes encontrar resistencia en el camino. A veces, esta oposición proviene de las circunstancias, y otras veces de personas a quienes les incomoda tu progreso.

Sin embargo, la pregunta más importante no es quién está en contra, sino si Dios está con uno. Cuando una persona permanece alineada con la voluntad de Dios, incluso la oposición puede superarse.

El temor del faraón finalmente lo llevó a emitir un decreto que ordenaba la muerte de todos los bebés varones hebreos. Ante esta situación imposible, una mujer hebrea llamada Jocabed tomó una decisión valiente. Colocó a su hijo recién nacido en una cesta en el río Nilo, confiando su futuro a Dios.

Imaginen lo difícil que debió haber sido. No tenía ninguna garantía de cómo resultarían las cosas. Aun así, actuó.

Esto nos enseña una valiosa lección sobre cómo alcanzar nuestras metas. El coraje no es la ausencia del miedo, sino negarse a que el miedo nos detenga.

Muchas personas se quedan estancadas porque esperan el momento perfecto, la certeza absoluta o la garantía de éxito. Pero los avances rara vez ocurren así. A menudo, el progreso comienza cuando damos un paso de fe.

Mientras tanto, Miriam, la hija de Jocabed, permanecía cerca, observando atentamente. Cuando la hija del faraón descubrió al bebé y sintió compasión por él, Miriam reconoció de inmediato una oportunidad.

Se acercó a la hija del faraón y le preguntó: “¿Quieres que vaya y te llame una nodriza de las hebreas para que te críe al niño?” (Éxodo 2:7). La hija del faraón accedió, y Miriam trajo a Jocabed, permitiendo que la propia madre de Moisés lo cuidara.

Las acciones de Miriam demuestran la importancia de estar alerta y preparado para actuar. Las oportunidades pueden surgir inesperadamente y solo estar disponibles por un corto tiempo. Quienes alcanzan sus metas no suelen ser los más talentosos ni los más experimentados. Son aquellos que reconocen las oportunidades y tienen el valor de actuar cuando se presentan.

Muchas personas no alcanzan sus metas porque tienen dificultades en tres áreas clave: preparación, valentía y oportunidad. No están preparadas para los desafíos, temen dar los pasos necesarios o dudan cuando surgen las oportunidades.

Este lunes, en la reunión de Prosperidad con Dios, habrá un llamado especial para quienes necesitan alcanzar sus metas.

Si tienes metas que parecen inalcanzables, si necesitas sabiduría para tomar las decisiones correctas o si anhelas un avance en tu vida financiera, acompáñanos en la Iglesia Universal. Juntos, buscaremos la dirección, la fortaleza y la guía de Dios para ayudarte a avanzar y lograr aquello por lo que has estado luchando.

Evento: Prosperidad con Dios

Día y hora: lunes a las 19:30h (también a las 7:00h, 12:00h y 16:30h)

Lugar: En la Iglesia Universal