La lluvia no consulta a nadie antes de caer. No sigue opiniones, sistemas ni control humano. Simplemente llega, y aun así la tierra depende de ella. Sin lluvia, no hay crecimiento, ni cosecha, ni vida.
Esto refleja una realidad espiritual más profunda: si bien toda la creación depende de Dios, Dios mismo no depende de nadie. Sin embargo, muchos viven en contra de este principio, depositando su confianza en otros, esperando ayuda, aprobación u oportunidades que tal vez nunca se materialicen. Cuando esas expectativas no se cumplen, la decepción se instala rápidamente.
Confiar en los demás inevitablemente conduce a la frustración. Los seres humanos cambiamos de opinión, fallamos y, a veces, nos decepcionamos. Cuanto más dependemos de los demás, más pesada se vuelve la carga emocional, lo que a menudo resulta en agotamiento, desánimo y una sensación de impotencia. En cambio, la fe en Dios ofrece una base mucho más sólida.
Dios permanece igual independientemente de las circunstancias. No rompe sus promesas ni abandona a quienes confían en él. Cuando dependemos de Dios, construimos nuestras vidas sobre un fundamento inquebrantable: uno que nos brinda paz, confianza y fortaleza.
Con este entendimiento, la Iglesia Universal continúa la Cadena de Oración: “Siete Viernes de Purificación Espiritual con las 7 Aguas Consagradas”. Trae una botella de agua y, durante la reunión, recibirás una gota de agua de lluvia consagrada. Esta puede ser utilizada como un acto de fe para quienes desean dejar de depender de las personas y depender exclusivamente de Dios.
Te invitamos a unirte a nosotros este viernes 30 de enero en la Iglesia Universal en español. Si buscas un nuevo comienzo, renovación espiritual y liberarte de la dependencia, esta es una oportunidad para dar ese paso de fe.
Evento: 7 Viernes de Purificación Espiritual con las 7 Aguas Consagradas
Día y hora: Viernes 30 de enero a las 19:30 h (también a las 7:00 h, 12:00 h y 16:30 h)
Ubicación: En la Iglesia Universal en español