El comienzo de un nuevo año suele venir envuelto en esperanza. Hacemos planes, nos fijamos metas e imaginamos nuevos comienzos. Pero una vez que terminan las festividades y la vida cotidiana se normaliza, muchos se dan cuenta de que no ha cambiado mucho. Los mismos desafíos persisten, y ese entusiasmo inicial se desvanece lentamente en cansancio o frustración.
Si esto te suena familiar, no estás solo.
Es en estos momentos, cuando nos sentimos inseguros, abrumados o listos para rendirnos, que el ánimo se vuelve tan importante. Y la buena noticia es que el valor es algo de lo que Dios habla a menudo en la Biblia.
Tomemos como ejemplo a Josué. Mientras se preparaba para guiar a los israelitas a la Tierra Prometida, Dios le dijo: «Sé fuerte y valiente» (Josué 1:6-7). Josué enfrentó una tarea abrumadora: guiar a una nación hacia territorio desconocido, enfrentando enemigos e incertidumbre a cada paso. Las palabras de Dios le recordaron que el verdadero valor proviene de confiar en Él, incluso cuando la tarea parece imposible.
Más tarde, David dirigió las mismas palabras a Salomón (1 Crónicas 28:20) mientras Salomón se preparaba para construir el templo. David sabía que la tarea que le aguardaba era inmensa, no solo en tamaño, sino también en importancia. Sus palabras animaron a Salomón a mantenerse fiel, confiar en Dios y ser valiente, demostrando que la valentía nace de la fe y la obediencia, no de la ausencia de miedo.
Ezequías instó al pueblo: «Esfuércense y sean valientes» (2 Crónicas 32:7), en un momento en que recibían una terrible amenaza del ejército asirio. Sabía que el miedo podía paralizarlos, pero la confianza en Dios les daría la fuerza para mantenerse firmes.
Incluso Jesús tranquilizó a sus discípulos, diciéndoles: «Tengan ánimo, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33). Sabía que enfrentarían pruebas, persecución e incertidumbre tras su partida. Sus palabras no eran una promesa de una vida fácil, sino un recordatorio de que, a través de él, podrían tener paz y valentía incluso cuando el mundo pareciera estar en su contra.
Todos estos ejemplos nos muestran que la valentía no significa que la vida se vuelva fácil de repente. Significa aferrarse a la fe, incluso en circunstancias difíciles, y elegir la esperanza en lugar de la desesperación. Quienes se desaniman no logran nada. Es con buen ánimo y valentía que conquistamos el mundo.
Por eso, el domingo 11 de enero se celebrará el «Domingo del Ten Buen Ánimo» en todas las Iglesias Universal del Reino Unido. Es un día especial para quienes se sienten cansados, desmotivados o inseguros, de si es posible un cambio real este año.
Os invitamos a uniros a nosotros, porque nadie supera los desafíos solo. El desánimo puede agobiarnos, pero la fe nos fortalece y una actitud positiva nos prepara para lo que nos depara el futuro. Sobre todo, es Dios quien nos permite afrontar el futuro con confianza.
Durante la reunión, también participaremos de la Santa Cena, una poderosa oportunidad para renovar tu fe y fortaleza para el año que comienza.
Ven y sal fortalecido, animado y listo para seguir adelante.
Evento: Domingo del Ten Buen Ánimo
Día y hora: Domingo 11 de enero a las 10:00 h (también a las 7:30 h y 18:00h)
Lugar: Iglesia Universal en español