Cada mañana, el Obispo Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal, se toma un tiempo para compartir un mensaje de fe: una Palabra sencilla pero poderosa que inspira, anima y ayuda a las personas a afrontar los desafíos de la vida con esperanza.
Sus meditaciones diarias se transmiten en directo por Instagram a través de su perfil oficial (@bispomacedo) y también se comparten por radio, YouTube, Telegram y otras plataformas digitales. Ya sea en casa, en el hospital, en prisión o de camino al trabajo, innumerables personas se conectan para escuchar una palabra que les brinde claridad y fortaleza para su día.
Para el Obispo Macedo, esta no es una misión nueva. Mucho antes de la era de las transmisiones en directo, se levantaba temprano para grabar palabras de aliento que se reproducían en las emisoras de radio. Muchos oyentes recordarán el programa “Palabra Amiga” de Rede Aleluia, con su memorable frase inicial: “una promesa de paz, alegría y amor” en un momento en que el mundo se sentía tan consumido por la violencia, el odio y la desesperación.
La historia de Word Friend es, en muchos sentidos, la historia de la propia Iglesia Universal. A finales de la década de 1970, en el barrio de Méier de Río de Janeiro, el joven pastor Macedo se presentó en una plaza pública con tan solo un micrófono y un altavoz. Su público era reducido, pero el mensaje fue contundente y tocó muchas vidas. El 9 de julio de 1977, en un modesto espacio que antiguamente había sido una funeraria, se fundó la Iglesia Universal. Desde sus humildes comienzos, creció rápidamente, atrayendo a multitudes aún mayores, con innumerables testimonios de fe que se extendieron mucho más allá de las cuatro paredes de una iglesia.
Hoy, los mensajes diarios del obispo Macedo están disponibles en Instagram, Facebook, YouTube y Univer Video, llegando a millones de personas en todo el mundo, transmitiendo reflexiones personales, testimonios de vidas transformadas y orientación para quienes enfrentan las dificultades cotidianas.
Ya sea que los escuches en vivo o los escuches más tarde, el enfoque sigue siendo el mismo: brindar fe, esperanza y claridad a quien las necesite.
Después de todo, no se trata sólo de escuchar un mensaje: se trata de comenzar cada día con una Palabra que hace la diferencia.